LOS MIAMI, JEFES DE LA NOCHE MADRILEÑA

Durante la práctica totalidad de los años 90 y la primera década del siglo XXI, un grupo reducido de individuos controlaban el ocio de la capital española por medio de la violencia, intimidaciones, control de seguridad de discotecas y distribución de sustancias prohibidas por la ley. A pesar de que viendo su nombre se puede creer que fueran extranjeros, nada más lejos de la realidad, eran españoles.

Se hicieron con el control de la práctica totalidad de los locales de ocio, en la década de los 90, de la capital, incluyendo los más exclusivos, empleando varias técnicas que incluían las amenazas, extorsiones, agresiones y, llegado el caso, los ajustes de cuentas. Nada ni nadie parecía importarles con tal de conseguir sus objetivos.

Con la llegada del siglo XXI, decidieron extender sus dominios hacia la zona del levante español, aprovechando el boom de las discotecas turísticas.

Sus negocios al principio abarcaban el control de la seguridad de los locales de ocio, hasta que a partir del año 2001, ampliaron el negocio al tráfico de drogas también.

Su método de captación de asiduos era bastante reconocible. Buscaban en los gimnasios, entre los asiduos a los entrenamientos de musculación, a los que posteriormente aleccionaban para hacer sus trabajos.

El primer incidente del que se tiene constancia en que hayan participado este grupo, data de octubre de 1997, cuando en las inmediaciones del estadio de La Peineta, lo que hoy se conoce como Wanda Metropolitano, se enzarzaron con una banda rival, terminando la disputa a tiro limpio.

Álvaro López Tardón, el gran narco español

A partir de ese acontecimiento cuando la banda comenzó a hacer suya la noche y la gente llegada de Europa del este comenzó a desaparecer de la escena.

En el año 2004 comenzaron los problemas internos dentro de la banda, cuando esta se disolvió en dos facciones que luchaban entre ellas por el poder, llegando al punto de perpetrarse varios intentos de atentado entre los líderes de las partes enfrentadas, que termino incluso por costarle la amputación de una pierna a la altura de la rodilla tras un sospechoso “accidente” de moto. También se tiene constancia del secuestro y torturas, incluyendo un tiro en una pierna, que terminaron por costarle la visión de un ojo al hermano del líder rival, en teoría en supuesta represalia por ese accidente de circulación.

En 2009 con la detención por parte de las fuerzas del orden de uno de los pretendientes al trono Miami, Juan Carlos Peña “El Cojo” (por la pierna perdida en el accidente antes mencionado) o “El inmortal” (por la cantidad de intentos de atentado a los que consiguió sobrevivir), es cuando el otro aspirante, Álvaro López Tardón, decide ampliar los negocios del clan y se convierte en uno de los mayores narcotraficantes de la historia de España, importando miles de toneladas de cocaína que luego distribuye por los principales locales de ocio de todo el país, incluyendo las islas.

Mientras tanto, decide emigrar a Miami, por temor a posibles represalias por parte de su rival, desde donde continuaba con sus negocios ilícitos aparte de comenzar con otros negocios para lavar el dinero conseguido del tráfico de sustancias estupefacientes, dedicándolo a la compra de bienes inmuebles tanto en la ciudad norteamericana como en la comunidad de Madrid. Otra de las actividades que también empleada para invertir este lavado era la importación de coches de alta gama como Maserati, Bugatti, Bentley o Rolls Royce, por ejemplo.

Todo iba viento en popa para la banda, hasta que, en 2011, López Tardón, en un arrebato de ira, le puso un cuchillo en el cuello a su entonces esposa, la cual, en venganza, decidió denunciarle y poner sobre la pista de las actividades ilícitas de su marido al FBI, que, en colaboración con la policía española, detienen a la cúpula de la banda y encuentran en uno de los chalets adquiridos por esta 25 millones de euros en efectivo en dos zulos, enterrados bajo cemento, lo que supone la mayor incautación de dinero en una operación antidroga en Europa.