LA LLUVIA DE DIAMANTES, UN LUJO DE LLUVIA

A vuelto a ocurrir como en veces anteriores, que la ciencia ficción y la realidad se fusionan. Esto a ocurrido para ayudar a unos científicos a descubrir, con un láser similar al de la famosa película de ciencia ficción Star Trek, en la Oscuridad. Ha confirmado la existencia de varios majestuosos fenómenos en distintos planetas de nuestro sistema solar.

 Es de todos conocido que en el infinito espacio hay muchos misterios todavía por ser conocidos.

¿Sabías que te podrías hacer millonario solo con sacar el paraguas mientras paseas por la superficie de Júpiter o Saturno?

En ambos planetas llueven diamantes del cielo con la misma facilidad con la que caen las gotas de lluvia en el planeta Tierra.

Según los investigadores, las densas atmósferas de esos dos planetas de nuestro mismo sistema solar, pueden contener un tesoro, ya que las piedras preciosas pueden alcanzar el tamaño de un iceberg.

 En las atmósferas profundas de los planetas Saturno y Júpiter, entre helio e hidrogeno, flotan trozos de diamantes de un gran tamaño, y a bajas altitudes, se precipitan en forma de lluvia como diamantes líquidos, según los científicos planetarios de los estados unidos.

Hace unos días, nos hacíamos eco conocedor que el diamante puede lograr la estabilidad en los núcleos de Neptuno y Urano, por su temperatura, que estan demasiado fríos como para derretirlo, se pensaba que Júpiter y Saturno, de forma adversa, tenían una temperatura que se encontraba demasiado caliente o no tenían condiciones apropiadas para la existencia y conservación de diamantes sólidos.

Científicos crean una 'lluvia de diamantes' como la del interior ...

Gracias a la fabricación del mayor láser del mundo, capaz de pulverizar un diamante a una presión equivalente a 50 millones de veces la que ejerce la atmósfera terrestre, los investigadores del Lawrence Livermore National Laboratory en Pasadena, California, han podido descifrar cómo se comporta el las fases del carbono cuando es sometido a presiones gigantescas, como las que se dan en las profundidades de los planetas gigantes Saturno y Júpiter y las combinaron con diagramas de presión-temperatura.

Llegaron a la conclusión que el carbono elemental producido en las enormes tormentas, es pulverizado en diamantes que se mantienen estable en el interior profundo de estos planetas. Además, cerca del núcleo de estos cuerpos celestes, a altitudes inferiores de las regiones en la que el diamante deja de ser estable, las temperaturas y presiones son tan grandes que funden las piedras preciosas en líquido, creando la lujosa lluvia diamantina.

 

Así se ha podido zanjar un antiguo debate científico, al lograr por primera vez reproducir en la Tierra presiones tan elevadas.

Para conseguirlo fue gracias a el uso del láser más potente del reino de los láseres: la National Ignition Facility; donde también se rodó gran parte de la última película de Star Treck, cruzando de manera definitiva, la inspiración cinematográfica de la ciencia y la base científica de sus películas.

 En el ensayo se dispararon simultáneamente 176 láseres contra un pequeño cilindro de oro muy pequeñito, de apenas 1cm y a al que se había fijado un pequeño diamante.

Los láseres dieron calor al cilindro hasta que éste empezó a emitir rayos x que pulverizaron la pequeña piedra preciosa.