COMIDA RÁPIDA, ¿UN INVENTO DEL S.XXI?

La comida rápida es uno de los ítems más comunes en nuestro tiempo, en los que el tiempo es una de las cosas que más escasea.

El concepto en sí de comida rápida es un tipo de alimentación en el que lo que prima es la velocidad en la preparación, servicio e ingesta del producto priorizando sobre todo la celeridad, generalmente a pie de calle.

Una de las cosas que caracteriza más a este tipo de alimento es la posibilidad de ingerir los alimentos sin necesidad de emplear cubiertos, simplemente usando las manos.

Otra característica de esta comida y sus restaurantes es el concepto de servicio particular. No hay camareros y es raro el local que ofrezca la posibilidad de servir la comida en la mesa. Lo habitual es que la persona que hace el pedido sea la encargada de recogerlo en el mostrador, para después disfrutarla donde se le apetezca, ya sea en el restaurante o en otro lugar.

Aunque pueda parecer un invento del siglo XXI, la llamada “fast food”, lleva entre nosotros desde tiempos inmemoriales. El mejor ejemplo son los puestos de comida callejera, que existen desde que el hombre empezó a llevar a cabo relaciones comerciales.

En la antigua Roma ya existían los restaurantes y, entre ellos, se encontraban lo que se conocían como “Termopolios”, que eran locales en los que los ciudadanos menos pudientes podían adquirir platos ya listos para comer al instante, los cuales estaban guardados en tinajas que los mantenían calientes.

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En la edad media, la diferencia de clases era bastante más acusada y muchos ciudadanos no tenían acceso a una cocina por lo que se veían obligados a comprar la comida en diversos puestos que se emplazaban en los mercados callejeros que había por las ciudades y poblados. Este tipo de alimento tenía fama de ser cualquier cosa menos saludable, algo que mucha gente achaca a la comida rápida de la actualidad.

Con la revolución industrial, las fábricas se vieron con la necesidad de contratar mucha más mano de obra para poder satisfacer la demanda de pedidos que recibían. El problema con que se tropezaban esos obreros era la el poquísimo tiempo libre, en lo que se incluía el de comer. Fue entonces cuando los puestos de comida rápida vivieron su primer auge importante. Por ejemplo, en Inglaterra comenzaron a proliferar los famosos “Fish and Chips”, locales en los que se vendían trozos de pescado rebozado fritos acompañados de patatas, también fritas, envueltos en papel de periódico, que los ciudadanos devoraban mientras transitaban por las calles.

Lo que todos consideramos como comida rápida con el concepto actual, tuvo su origen en 1921 en la localidad de Wichita, Kansas. Allí se construyó un local que ofrecía comida para consumir o llevar tras una ventana de vidrio, en la que existía una ranura para introducir monedas.

En los años 40 aparece la verdadera revolución del fast food, los carriles para coches, en estos el usuario no necesita bajarse de su automóvil para comprar la comida, pagarla y llevársela a su domicilio o al lugar que le apeteciera.