Así empezó la estafa millonaria de la pirámide del mago de las finanzas

Quién no ha escuchado la noticia sobre una estafa piramidal, el poder hacerse rico con una minima inversión y sin esfuerzo. A diario se no bombardea con ese dinero fácil y para él que no necesitamos levantarnos del sofa.

Pues bien, he aquí el precursor de las estafas piramidales, el italiano  Carlos Ponzi, el cual gracias a este sistema se convirtió en millonario pero también lo llevo a la cárcel con una condena de 150 años

Su historia comienza en 1903 con su llegada a la Isla Ellis, en los Estados Unidos por donde pasaban y se registraban a todos lo inmigrantes de aquella época. Con únicamente 2,50 dólares en su cartera y con grandes esperanzas llegaría muy rápidamente a ser un gran hombre de negocios.

Este joven italiano se fue a América atraído por el lema “Todo es Posible en América”, después de gastarse todo el dinero que sus padres le aportaban para sus estudios en la universidad de Roma, en divertirse y como último sacrificio su familia le financia el viaje a los Estados Unidos.

 Una vez allí, con tan solo 2,50 dólares en sus bolsillos, no hay más opciones que encontrar trabajo, que fue cambiando hasta que consiguió un puesto en un banco de Montreal, en Canadá.

Apuntando ya maneras en 1912 tiene su primera condena de 20 meses en la cárcel por falsificar un cheque. Durante su estancia en la cárcel debe trabajar en la oficina de correo interna, donde descubre un gran negocio con los sellos postales. Los vende en dólares a inversores, esos dólares los cambia a monedas depreciadas como la lira italiana. Con estas monedas podía comprar más sellos a menor precio y enviarlos a países con monedas más caras para cambiarlos por sellos de mayor valor que el primero. Así hizo dinero.

En 1920 muchos de los inversores creían en él, mientras que otros solo buscaban cómo vengarse y más cuando se destapó su estafa piramidal.

Carlo Ponzi - Wikipedia, la enciclopedia libre

Las autoridades estaban investigando su empresa, que se llama Security Exchanges Company, para intentar comprender cómo en sólo 7 meses miles de inversores le habían dado millones de dólares para invertir, a los que les había les aseguraba que era capaz de conseguirles en 3 meses un 50 % de beneficio en intereses.

El rumor sobre la investigación causó que miles de inversores se reunieran frente a las oficinas de Ponzi, para exigirle que les devolviera el dinero.

La empresa debería destinar el dinero recibido por los inversores en negocios rentables como la construcción, de donde vendrían los beneficios prometidos, pero realmente no lo hizo. Ponzi se limitaba a embolsarse este dineral, que tras anotarlo todo, los guardaba en armarios y bolsas de basura.

 Según el fiscal de este distrito, el mago de las finanzas decía que la deuda que tenía con sus acreedores sumaba una cantidad de tres millones y medio de dólares, y que su fortuna ascendía a ocho millones y medio de dólares, con lo cual tenía dinero de sobra para pagarles y conservar su gran patrimonio.

Para calmar a la gente nerviosa, les calmaba con promesas como que cuando consiguiese la ciudadanía, fundaría un banco que repartiría con justicia los dividendos y que destinaría mucho dinero a la caridad.

Cuando la audiencia federal declaró que la empresa realmente debía siete millones de dólares, Ponzi confesó que no podía afrontar su deuda, con más de cuarenta mil inversores a su espalda.

Se le condenó a 5 años de cárcel que le protegería de los furiosos inversores, de los que cumplió únicamente 3 y medio.

Cuando salió en libertad, intentó volver a poner en marcha su fraude piramidal, pero esta vez en Florida. Esta maniobra hizo que creciera en otros 9 años la condena.

 Se le deportó a Italia, donde volvió a intentar otra vez más llevar a cabo su estafa piramidal, sin éxito.

Consiguió un empleo en una aerolínea italiana que operaba en Rio de Janeiro, lugar donde a los 66 años muere sumido en una gran miseria en un hospital de la caridad.